Desde el comienzo de la sociedad, una de las primeras formas de comunicación fue la gráfica, cargada de códigos en las rocas y posteriormente en otras superficies, tal vez tallada o pintada. No sé si a esas formas de expresión les podamos llamar Graffiti, pues comunicaban algo, eran hechas por alguien y buscaban, en ocasiones, promover un cambio. En todo caso, hoy en día, el graffiti, ya sea como una extensión del lenguaje, como un reflejo de alguna idea artística o como una crítica a cierto tema, se toma las calles continuamente, ocupando lugares abandonados, públicos y privados.
Para quienes disfrutamos de la
intervención urbana, la libertad de expresión y el arte gráfico, ver un graffiti en alguna calle es disfrutar de una nueva perspectiva sobre el mundo. Pero ¿cómo es la visión general sobre el Graffiti en esta zona cafetera?
Para la ciudad de Pereira, la reglamentación sobre el Graffiti es bastante permisiva*, mientras no se realice en lugares privados, la policía tiene la obligación de simplemente, llamarle la atención al artista, si y sólo si, es un Graffiti ofensivo**. Claramente hay excepciones bastante tristes a nivel nacional, como la evidenciada en
Bogotá con el caso del "grafitero" , pero en teoría deben ser casos aislados y no reincidentes. En otras ciudades como Manizales encontramos una clara prohibición*** a llevar a cabo este arte, sin plena autorización del ente regulador. En Armenia no pudimos encontrar información al respecto sobre las regulaciones pero seguramente no se diferencian mucho de las del resto de la región.
Pues bien, más allá de la perspectiva propia de cada persona, sobre si le gusta o no lo que acaban de "rayar esos muchachos", las entidades administrativas de nuestra región deben desarrollar una política clara de apoyo y fomento de este arte en lugares previamente definidos. Por ejemplo, podría el gobierno, hacer uso de plataformas Online para marcar allí los lugares donde los graffiteros pueden plasmar sus trabajos, sin estar haciendo tediosos trámites y sin estar cayendo en "vandalismo". Podrían, también, aprovechar estas formas de expresión para embellecer ciertos rincones de las ciudades, usualmente olvidados y así promover el trabajo de estos artistas, además entendiendo, como dice Camilo Fidel López, Codirector de
Vértigo Graffiti, que "el grafiti en la calle es un proceso formativo, de una técnica que puede, con la disciplina y rigor de cualquier otra, convertirse en una oportunidad para cientos (sino miles) de jóvenes que lo practican en nuestra ciudad... y comprender que no sólo es un joven “tirándose” una pared sino un futuro talento, posiblemente, labrándose un mañana."
Así pues que a ustedes, artistas, les queda la obligación de organizarse y bajo un movimiento colectivo, llevar a que el gobierno aplique este tipo de políticas de manera efectiva y pronta. Para finalizar les comparto este trailer del largometraje "
LOS HONGOS" dirigido por Oscar Ruiz Navia, sobre dos jóvenes y su relación con este arte. (Película que por cierto debería estar en cartelera pero no la encuentro por ningún lado.)
-------------------------
Muy buen artículo sobre este tema que tan poco ha sido estudiado en nuestro contexto local, surgen muchas dudas sobre las que vale la pena empezar a indagar. Le recomiendo los escritos de Armando Silva en torno al grafiti, un análisis semiótico de las "pintas" de denuncia y el arte urbano.
ResponderEliminarMuchas gracias Leo. Googlearé un poco a este escritor que me recomienda, y ya veremos si puedo enriquecer la publicación después de eso.
ResponderEliminarUn abrazo.